Este padre proporciona cariño, no es precisamente un padre proveedor económicamente, digamos que a medias, pero tiene aquello que pocas personas tienen, capacidad inmensa de dar amor. Quizás en eso se le va la vida, quizás por eso cometió errores, varios errores. Si hubiera sido cura, ahora sería santo. Jugaba a trabajar, juega a manejar y anda por las calles de Santiago en su camioneta blanca. Un día en casa, llegando hace poco de las vacaciones familiares, sale y no vuelve más. No llama, llaman por él. Habrá que ir a verlo a la cárcel, metido en problemas estaba, se lo tenía bien guardado. Las hijas y la madre, no puedo hablar de eso, es triste. Al padre no le queda más que pedir perdón y otra oportunidad. Sale luego de un año. Sale a jugar nuevamente. Construye castillos en el aire y de arena. No es violento, es un buen hombre. Me cuestiono? se pregunta, siempre será una incóngnita la respuesta, es infantil y nosotros los adultos le arruinamos sus fiestas.
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